8 de cada 10 personas tienen al menos un producto financiero formal; sin embargo, las mujeres continúan en desventaja, con una brecha de género de 8 puntos porcentuales respecto a los hombres.


Sólo el 21% del total de empresas de mujeres reportó tener un crédito activo, cifra por debajo del nacional.
Las microempresas de mujeres mostraron la menor participación en el financiamiento activo (16%) mientras que, las empresas medianas de mujeres presentaron la mayor participación (54%).

Como banco de desarrollo, desde 2013 nos hemos comprometido a diseñar productos financieros que respondan a las realidades operativas de las emprendedoras y empresarias, adaptándose a sus características sociodemográficas para reducir las brechas de acceso al financiamiento.


Del total de los créditos otorgados, aproximadamente el 60.9% es otorgado a Mipymes mientras que el 39.1% es otorgado a personas físicas con actividad empresarial.

Resultado de la colaboración con la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), en 2026, Nafin adoptó una herramienta para la incorporación de la perspectiva de género en productos financieros y no financieros. Esto incluye guías para productos de Primer Piso, Segundo Piso y Desarrollo Empresarial que se complementan con un manual de uso y metodología para dar seguimiento a sus resultados.


